El agua se capta en el Parque Natural Cabo de Gata, en Almería, un lugar privilegiado y de férrea protección administrativa, donde la fuerza del mar y el desierto confluyen en una simbiosis que lo hacen inigualable.

La zona de extracción está en el Mar de Alborán (el Mediterráneo occidental), un lugar donde se encuentran siete volcanes, todos ellos activos, que arrojan constantemente magma (minerales) a su entorno.

Precisamente en este lugar coincide una corriente procedente del Océano Atlántico que causa la continua renovación del Mar Mediterráneo conocido como efecto upwelling, que facilita la disolución de los minerales en el agua. Así se consigue que el producto sea más rico, de forma natural, en todos los minerales en general.

El punto exacto de extracción se encuentra a 1.300 metros de la línea de costa, a una profundidad de treinta y ocho metros de profundidad y, la boca de succión, a unos seis metros del fondo marino.

Proceso:

  1. Succión. Se extrae de las profundidades del mar hasta las instalaciones, donde el agua de mal reposa en un macro algibe.
  2. Primer filtrado. Mediante decantación natural el agua descansa durante unos días para que pierda posibles restos de arenas y algas en suspensión.
  3. Segundo filtrado. El agua de mar pasa mediante bombeo al segundo microfiltrado en frío basado en una batería de tamices de arenas diatomeas.
  4. Tercer filtrado. Se hace una inyección en batería de filtros de celulosa, con distinta y decreciente porosidad hasta acabar en 1 micra.
  5. Transporte. Cuando finaliza el proceso de filtrado el agua de mar se transporta a la planta de envasado.
  6. Cuarto filtrado. El agua pasa por una luz ultravioleta y por microfiltros de distinta porosidad antes de ser envasada para su distribución.